Mundo del Management.
- 16 sept 2017
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El éxito o fracaso de una organización depende de su HABILIDAD para obtener ventajas competitivas. Estar en un nivel óptimo para llevar a cabo objetivos estratégicos por medio de las líneas de acción necesarias es de vital importancia, las cuales en la actualidad han venido siendo factor, pues todos los dirigentes y empleados deben ser innovadores activos, pensantes y comprometidos. Por tal motivo, hay quienes avanzan diariamente con la determinación de encontrar las formas o fórmulas más eficientes para manejar los negocios. Los administradores, empresarios, emprendedores y gerentes saben que el mundo de los negocios es un ambiente de fuerte competencia y mucha complejidad, muchos buscan en las ideas de management un diagnóstico, una mejor comprensión de los problemas que impiden que sus compañías actúen con eficacia.
Ya sea en presente o futuro, todos apuntan a encontrar las mejores ideas de negocio. Y se sabe que una idea de negocios verdaderamente buena posee cinco cualidades: es oportuna, aborda una cuestión en boga de una manera nueva y atractiva; tiene un poder explicativo, pues revela las interrelaciones y los patrones ocultos que dan forma al fenómeno que vemos; tiene un valor pragmático, se la puede poner en práctica para producir resultados replicables; tiene un fundamento empírico sólido, se la puede experimentar en la vida real; tiene un grupo de apoyo natural, hay personas clave dispuestas a escucharla.
Hoy por hoy, la conducción de los negocios se basa en los conceptos que son determinantes para lograr proyecciones de valor, sobre todo en los próximos años:
1. LA EJECUCIÓN.
En el mundo de los negocios no se concibe cuando no se cuenta con estrategias claras y determinantes, tampoco si no se establecen metas y objetivos retadores y alcanzables, pero se debe considerar que el éxito no depende tanto de las elecciones estratégicas sino de una buena implementación. La cualidad más crítica de los gerentes es la capacidad de poner las ideas en acción. Una buena ejecución no significa ponerle atención a las cifras y a los indicadores, de nada sirve si no se trata de mirar todo el proceso para encontrar pequeñas maneras de mejorar cada parte de éste en forma individual, aplicar realmente esas mejoras, monitorear los resultados para evaluar la eficacia, y luego repetir el proceso.
2. EL APRENDIZAJE CONSTANTE DE LA ORGANIZACIÓN.
Los directores y gerentes más prácticos saben que para obtener una ventaja competitiva es necesario desarrollar la capacidad de aprendizaje de la gente, sobretodo en temas relacionados a las labores de cada persona dentro de la organización, las cuales deben de estar alineadas a la cultura organizacional, al objetivo y a las metas estratégicas, pues son las personas las que finalmente desarrollan las habilidades y cualidades para obtener resultados satisfactorios. El desarrollo de la capacidad de aprendizaje debe ser generado, además se deben compartir conocimientos y habilidades, implica cultivar los hábitos personales que conducen a las personas a ser más capaces.La organización que aprende es la que fue deliberadamente diseñada para alentar a sus integrantes a pensar, innovar, colaborar, hablar con franqueza, mejorar sus capacidades y asumir un compromiso personal con el futuro colectivo, y de ese modo incrementar la ventaja competitiva de la firma en el largo plazo.
3. VALORES ORGANIZACIONALES O CORPORATIVOS.
Las compañías deben preocuparse por desarrollar el sentido de pertenencia de sus colaboradores en cada área, cada departamento, proceso o actividad, bajo las premisas de la ética, la confianza, la ciudadanía, e incluso el significado y la espiritualidad en el lugar de trabajo, pues se desempeñan mejor en el mercado que las que sólo se interesan por el dinero. Por lo tanto, todos los colaboradores deben estar alineados a los valores organizacionales.
4. ORIENTACIÓN AL CLIENTE.
La razón de ser de una organización es el cliente, gestionar y cultivar las relaciones de largo aliento con los consumidores y ser conscientes de sus necesidades es de vital importancia, porque genera compañías altamente enfocadas, que tratan a sus clientes como a parientes. Para que la cadena se fortalezca, no se debe pensar solo en el cliente final, si no en los clientes internos, desarrollando procesos bien definidos en los que cada proveedor cumpla de forma satisfactoria para que se desarrolle la transformación de servicio y producto que cumpla con el cliente inmediato, es decir, el compromiso debe prevalecer en todas sus formas y niveles de satisfacción.
5. IDEAS Y TECNOLOGÍAS DISRUPTIVAS
Tomemos en cuenta los mercados y en definitiva a los clientes, agreguemos también el tiempo, pues durante éste último se modifican las necesidades de los primeros dos (mercados y clientes); a los negocios, empresas, compañías les puede estar funcionando a la perfección lo que hasta ahora se está haciendo y la forma de encarar las situaciones cambiantes no siempre deben ser las mismas. Dicho de otro modo, las compañías más vulnerables son aquellas que su oferta se adapta rígidamente a las necesidades de sus clientes actuales o clientes cautivos, pero considérese la generación de la tecnología disruptiva, la cual podría generar la desaparición o el quebranto de negocios o empresas; los tiempos exigen ideas también disruptivas, porque la advertencia es que las políticas y prácticas más valoradas, en este caso la venerada santidad de una relación exitosa con el cliente, pueden incluir la semilla de su propia destrucción, una vía de escape es abandonar su zona de comodidad y adoptar una tecnología disruptiva antes de que otros lo hagan.






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